Esta medida se aplicó en 2010 como una medida extraordinaria por una situación de crisis económica, dieciséis años después, en un recorte permanente que afecta a cerca de tres millones de empleados públicos.
El sindicato reclama que todo el personal docente pueda jubilarse anticipadamente a los 60 años con 30 años de servicio, así como la recuperación de los incentivos asociados.